¡Sí! Ya está aquí, ya llegó. Una vez más San Valentín se nos cuela en la cama, qué digo en la cama, en la cama, en el sofá, en la cocina, en el trabajo… hasta se nos mete en la ducha. Y es que, vamos a ser sinceras, a veces cansa un poco tanto rollo con San Valentín. Que si vamos a pensar un postre especial para ese día, un conjunto que quede perfecto para la ocasión, cuadrar agendas para hacer una escapada o comprar eso que no entró en los regalos de Navidad, y como resultado de toda esta suma: estrés y taquicardias.

¿Cómo dar un poco de variedad picantona a San Valentín?

Termina enero, el mes de ponerse de nuevo las pilas y en el que acabamos agotadas y ahora nada más entrar en febrero ya estamos de nuevo estresadas por preparar LA FECHA por antonomasia del amor. Pues yo os digo una cosa, ¡voy a tirar por la ventana la perfección! Una manera de sentirnos realmente bien con una fecha es quitarle toda esa importancia social que pesa sobre ella. ¿Por qué San Valentín tiene que ser el día del amor? Yo veo mucho más divertido que sea el día del sexo salvaje o el de los tabúes liberados, por ejemplo.

Otra de las cosas que no me termina de convencer es esa lista de regalos que nos auto-imponemos. Yo digo no a esas listas y os propongo nuevas formas de celebrar San Valentín convirtiéndolo en Sex Valentín.

Satisface tus fantasías en un ambiente liberal

Ya hemos cambiado de año y lo sigues teniendo ahí en tu recámara sexual, la fantasía que tanto te gustaría satisfacer, ir a un local Swinger. Es el momento perfecto para proponérselo a tu pareja. Aprovecha la fecha y hazle una de las proposiciones más indecentes que se pueda imaginar. Tú y él o ella en un local con gente seduciendo y dejándose seducir.

No te asustes, no creas que nada más entrar te van a coger como a una presa y van a querer tener sexo contigo. Así no funcionan estos sitios.

Es mucho más erótico y elegante. Lo primero que tienes que saber es qué normas hay en el local, si hay que ir vestidos de alguna forma determinada, si puedes acudir sola, en pareja o si puedes invitar a alguien más. Averigua también qué tipos de espacios disponen y cómo se pueden utilizar. Con una simple búsqueda en Internet obtendrás las respuestas. Seguro que encuentras uno cerca de vosotros.

Volviendo a los orígenes, sexo y bacanales

El San Valentín de verdad nada tiene que ver con lo que ahora hacemos. Se dice que era un rito de iniciación a la sexualidad de los jóvenes en la Antigua Roma. El objetivo de estos rituales era que los jóvenes perdieran el miedo a tener encuentros eróticos entre ellos y se dejaran llevar por Eros. Pero ya sabemos qué pasó, que la mano de la Iglesia entró y nos puso un angelito con alas y todo se convirtió en amor casto y puro.

¿Y si volvemos para atrás y recuperamos su esencia? Tampoco hay que montar una bacanal de sexo salvaje y orgías que duren semanas, pero podemos adaptarlo a nosotras y aprovechar el 14 de febrero como la fecha de nuestra primera vez que _____ (rellene la línea con su petición). Puede ser la primera vez que tú quieras. Aprovecha para abrirte a una nueva experiencia sexual. Si siempre has querido probar el BDSM, es tu momento. Si te gustaría saber qué se siente penetrando a tu pareja con un strapon, aquí tienes la oportunidad.

Un San Valentín sex tech

Si lo tuyo no es volver para atrás sino ir a la vanguardia de la tecnología, no puedes ser menos en el sexo. ¿Te cuento un secreto? Usar apps de juegos sexuales entre las parejas hace que la hora de reencontrarse por la noche sea explosiva.

Imagínate la situación: estás en el trabajo, en casa o tomando un café y el móvil vibra. Lo miras y te acaba de llegar un reto sexual de tu pareja. Te propone que esta noche no lleguéis a la cama y que antes de hacer lo que más os gusta debéis recorrer cada segundo de vuestras pieles. Ya tu mente empieza a pensar e ir montando la historia de cómo le vas a hacer sufrir para que vuestro encuentro de hoy se alargue lo máximo posible. Prometedor, ¿verdad? Pues es muy fácil de conseguir, descárgate una aplicación de juegos para parejas en tu smartphone y ¡listo!

¿Quién de los dos será el primero en atreverse a mandar un reto?

Clases de cocina afrodisíaca

Cuando una relación acaba de empezar pocos rincones de la casa quedan vírgenes de la pasión, pero ahora mismo ¿cuánto hace que no os dais un buen revolcón en la cocina? Eso tiene una fácil solución: lanzaros a cocinar.

Nyotaimori

Hoy no valen los turnos de hoy te toca a ti preparar los tupper, hoy las o los dos os vais a encerrar en la cocina y vais a meteros de lleno en la tarea de cocinar algo rico para disfrutar. Poned música, sacad los cacharros, los ingredientes y a empezar. Aprovechad a rozaros cada vez que tengáis que abrir el cajón. Apartaos cuidadosamente, dejando que la mano se desvíe por el pantalón al abrir un armario, tomaros una copa mientras borbotea la cazuela y bailad. Entre fogón y fogón se escaparán algunos besos, se caerá algún sujetador y la harina os manchará la ropa, así que os veréis obligados a meterla en la lavadora. Tal vez no todo acabe en la cocina, pero seguro que es una buena manera de encender la llama.

Al día siguiente cuando saques la comida en la oficina te acordarás de qué difícil fue terminarla sin que se quemara. Y es que no se necesitan recetas afrodisíacas, porque la cocina ya es en sí misma afrodisíaca.

¡FELIZ SEX VALENTÍN!