Vaya por delante una ligera crítica a esta postura sexual que muchos adoran y otros detestan. Te encuentres donde te encuentres, arriba o abajo en esta postura para el sexo oral, cada bando tiene sus razones para desear este numerito o hacer la cobra en cuanto se le propone dicha acrobacia. Es un reto al débil de flatulencias y siempre engaña el que está debajo aunque no quiera.

El caso es que los hombres que lo piden deberían pensar en:

1.-Cuando ellos no se depilan, no es que los árboles no te dejen ver el bosque, es que el bosque te tragó por completo durante los 5 o 10 minutos que dura la acrobacia. Si dura más, llama a la policía o a urgencias.

2.-No meter las narices en el ano de su pareja por si acaso a ésta le parece frustrante o desagradable. Una leve pregunta sobre meter las narices donde uno quizás no debería, se hace imprescindible.

3.-Algunos se quedan tan extasiados con semejante placer y las vistas que son incapaces de poner atención al placer del otro, por lo que resulta ser un trabajo de uno y no de dos.

4.-No llevar el mismo ritmo o ligeramente parecido hace que la performance se desequilibre. Las carreras de muchos no son buena idea pero dormirse tampoco lo es, además de aburrir a generaciones de ovejas.

5.-A resultas de lo anterior, ellos no mueven un músculo porque además, el inmenso trasero que les toca contemplar les deja K.O. y así, sin apenas riego sanguíneo en sus cerebros porque todo el flujo está en su pene, la vida les parece maravillosa. No hay dolor.

6.-Si ellos están arriba y sus testículos quedan en los ojos de su pareja a la vez que intentan colar el pene en la boca la susodicha, la postura sexual es infame. Pero ellos insisten hasta que ella queda inválida a cara completa.

7.-Cuando los calambres en las piernas dan paso a la semi gangrena por falta de riego, ellos continúan tumbados como si no hubiera un mañana.

8.-Tener un orgasmo es una proeza en semejante postureo. La vida sencillamente, se vea al revés o postrado, -lo cual impide ser creativo y gozar-. Y cuando éste tiene a bien producirse, uno se queda sin palabras.

9.-La punta de la lengua y los dedos llevan carga mortífera si el otro no se lo espera. Calibrar el ataque con ambas cosas juntas o por separado es para listos y sabios.